Los kurdos- con 44 misiles. El apoyo

Los más importantes ataques aéreos estadounidenses desde la guerra del Golfo, en enero de 1991, golpearon a Irak en enero y junio de 1993 y en septiembre de 1996. Entre tanto, como en febrero de
este a&ntildeo y hace apenas unas semanas, un “castigo” militar -preparado, llevado hasta el borde mismo, pero no consumado- parece ser la unica solución de la diplomacia estadounidense ante lo que se presenta a la opinión publica internacional como continuos desafios de Saddam Hussein. Para esa salida tiene siempre el apoyo incondicional de Gran Breta&ntildea, sea que conservadores o laboristas estén en el gobierno.
Los tres primeros ataques tras la guerra del Golfo, en enero de 1993, fueron ordenados por el presidente George Bush; más tarde, ese mismo a&ntildeo, lo hizo el nuevo presidente William Clinton, como respuesta al presunto y jamás comprobado plan del servicio secreto iraqui para matar a Bush, atentado que seria cometido durante una visita a Kuwait. Tres a&ntildeos más tarde, a pesar de las criticas y la oposición de rusos, árabes y franceses, Clinton “castigó” una invasión de tropas iraquies en la zona de exclusión del norte del pais -supuesta protección para los kurdos- con 44 misiles.
El apoyo árabe a las fuerzas internacionales que intervinieron en la operación “Tormenta del desierto”, en 1991, no fue por cierto circunstancial. Provino básicamente de las monarquias del golfo Pérsico que reaccionaron ante el cambio de fronteras impuesto unilateralmente por Irak -al invadir a Kuwait- y estaba dirigido a defender sus intereses petroleros. Hace siete a&ntildeos que el tema Irak consiguió fracturar al Islam, unido desde entonces sólo para defender la causa palestina.
Intentos estadounidenses más recientes por una solución exclusivamente militar tuvieron -como a c…