Denisse Islas Cortes                                                           15 de enero de 2018  Si los médicos no continuáramos investigando y aportando nuevos conocimientos, descubrimientos, técnicas, etc., no seríamos buenos profesionistas. Los médicos siempre buscamos nuevas y mejores alternativas para tratar enfermedades, de forma menos invasiva en el paciente, un claro ejemplo es la cirugía laparoscópica, y todo esto no sería posible sin la investigación científica. Todos los estudiantes de medicina somos investigadores (o al menos lo deberíamos de ser), aún sin saberlo. Cada vez que abrimos diferentes libros, buscando información para resolver nuestras interrogantes, estamos investigando, especialmente si le transmitimos esa información a un compañero, eso es difundir información. Si leemos e investigamos, pueden aparecer preguntas o ideas nuevas, algunas veces no nuevas, pero con un giro innovador, así surgen las hipótesis.Si los médicos no tuviéramos esa curiosidad, nos quedaríamos estancados y no surgirían todos los nuevos medicamentos, prótesis, vacunas, trasplantes, por decir poco. La carrera de medicina se basa en investigación científica, y aún falta mucho por entender, mejorar y descubrir, no hemos llegado al conocimiento absoluto de todas las enfermedades, y eso es lo más interesante para un investigador. La investigación en salud es necesaria a nivel mundial para identificar problemas de salud pública no resueltos, planear estrategias para resolver dichos problemas y llevar a cabo acciones de prevención de las enfermedades que ocurren con mayor frecuencia. La investigación nos ayuda como médicos a desarrollar un pensamiento crítico, a consultar fuentes de investigación e identificar su validez, a trabajar en equipo y sobre todo a aportar algo positivo. Todo esto es necesario al ejercer nuestra profesión.